¡Vi Simón!

Inicialmente debo decir que como jugada comunicacional el gobierno Venezolano debería hacer una especie de precuela de esa película, está para que explique lo que ocultaron en «Simón» quienes la dirigieron y quiénes la financiaron, que es la formación en Guerrilla Urbana dada por paramilitares que tenía el personaje, la preparación discursiva para convencer a sus amigos aún cuando estos ya no querían seguir, y sobre todo la manipulación emocional de sus amigos que se traduce en una manipulación a quien consume, como si la verdad no es que «Simón» era una operador pagado y entrenado para fines desestabilizadores.

Quizás para quienes se vivieron la mentira de que con la calle solucionarían algo está película les remueve el sentimiento, que en año electoral creo es el motivo de ponerla hasta en Netflix, pero a mí, me remueve es el recuerdo de como captaban a fuerza de dinero y drogas a chamos de mi barrio que no tenían ni siquiera ideas claras sobre cual era el fin de quemar una esquina de Altamira, en la precuela que yo haría, mostraría como planifican colocar guayas para decapitar motorizados, o como quemaban vivo a un hombre solo porque «parecía chavista», y como planificaron matar su gente a lo interno para crear un caos mayor y acusar a las fuerzas de orden público, y para no ser injustos también mostraría la contención de las fuerzas de orden al disparar lacrimógenas y perdigones cuando ya los guarimberos se pasaban de la raya lanzando puputov, orine, piedras y palazos, y le preguntaría a la audiencia ¿Que harían ustedes si una bomba de pupú les impacta en la cara?.

Simón, el nombre del libertador siendo usado para promover antivalores, pero, que le importa a sus creadores si estoy seguro que no saben nada de historia, este Simón que deberían haberle puesto Saimon por lo gringo de la conceptualización, representa todo lo que estuvo mal en las guarimbas, «Saimon el Guarimbero» no representa a los estudiantes Venezolanos que quieren sacar el país adelante, Saimon el Guarimbero no representa al joven Venezolano que sale, trabaja y se esfuerza por sacar el país adelante, Saimon el Guarimbero es la versión paramilitar de los «Me iría demasiado» , Saimon el Guarimbero no es un ejemplo para nadie.

Por último, quizás la intensión en pleno año electoral es traer al presente esa época, despertar el odio, ¿motivar quien sabe, la calle?, pero a mí a mi me despierta aún más el deseo que llegue pronto el 28 de Julio, allí tomaremos la vía de Simón El Libertador, de Chávez, de Maduro, ese día haremos Irreversible la Revolución del verdadero Simón.

Oliver Alvarez
@OliverAlvarez_1

Por admin

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