Tras el asesinato de Renee Good a manos de un agente federal, Minneapolis paraliza su economía en rechazo a las operaciones migratorias de Trump, mientras miles se movilizan en Nueva York, Filadelfia y Washington DC en una jornada nacional de protesta que irrumpe en la campaña electoral.

Las calles de Minneapolis amanecieron vacías este viernes. La temperatura marcaba -30 grados Celsius, pero miles de trabajadores, estudiantes y comerciantes habían decidido no ir a trabajar, no abrir sus negocios, no asistir a clases. Era un cierre económico contra el despliegue de 3.000 agentes del ICE en la ciudad —cinco veces más que toda su fuerza policial— enviados por Trump para ejecutar su represión migratoria.

En el aeropuerto de Minneapolis-St. Paul, 100 líderes religiosos bloquearon la carretera principal antes del amanecer. Fueron arrestados en masa mientras oraban. Los carteles que dejaron exigían que empresas como Delta Air Lines rompieran sus vínculos con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Otros mostraban nombres de trabajadores del aeropuerto, miembros del sindicato Unite Here, detenidos por agentes federales.

Nick Benson, organizador del grupo 50501, explicó a la prensa local por qué bloqueaban ese punto: «Este aeropuerto es el embudo desde donde nuestros vecinos son enviados a Dios sabe dónde. Ayer alcanzamos nuestra deportación número 2.000 este mes«.

La chispa que encendió esta rebelión cívica fue Renee Good, madre estadounidense de 37 años asesinada a balazos por un agente del ICE el 7 de enero durante una redada. Pero el fuego se avivó con otro caso que indignó al país, Liam Conejo Ramos, niño ecuatoriano de cinco años detenido junto a su padre cuando regresaban de la escuela.

Según denunció Zena Stenvik, superintendenta del distrito escolar de Columbia Heights donde el pequeño cursaba preescolar, los agentes utilizaron al niño como carnada para forzar la salida de otros residentes de la vivienda. Un manifestante frente al aeropuerto lo resumió así: «Si no luchamos, gana el fascismo. Esto no debería estar pasándole a nadie».

La represión migratoria de Trump enfrenta un rechazo que podría redefinir las elecciones de medio término de 2026. Una reciente encuesta de Associated Press/NORC reveló que solo el 38 por ciento de los adultos aprueba el manejo migratorio del presidente, una caída de 11 puntos desde marzo de 2025. Otro sondeo de Navigator Research mostró que el 89 por ciento de los demócratas, el 62 por ciento de los independientes y una cuarta parte de los republicanos ven al ICE negativamente.

Un manifestante lo expresó ante las cámaras de Breakthrough News: «El gobierno está convirtiendo a nuestro país en un régimen fascista. Eso no es para lo que nos inscribimos».

Según Politico, los demócratas del Congreso —incluidos miembros moderados de distritos disputados— amenazan con bloquear votaciones presupuestarias y se suman al esfuerzo progresista de juicio político contra la secretaria de Seguridad Nacional. Perciben una oportunidad mientras la opinión pública gira contra las tácticas de la administración, especialmente tras las amenazas presidenciales de invocar la Ley de Insurrección para enviar militares a Minnesota.

Minneapolis vuelve a desafiar al poder federal seis años después de George Floyd. Esta vez, el enemigo no viste uniforme policial local sino insignias federales del ICE. Las comunidades organizadas demostraron que pueden resistir, paralizar ciudades enteras, convertir el grito «fuera ICE» en una demanda nacional que irrumpe en la campaña electoral. Las elecciones de medio término dirán si esa resistencia logra traducirse en poder político.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *